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MENSAJE A LOS JOVENES DE LA REGIÓN MEXICO-CENTRO AMERICA
“Jóvenes en camino de conversión; escuchando, creyendo y siguiendo a Jesús” (DA 278 b)

Como discípulos misioneros de Jesucristo, los participantes en el X Encuentro de Responsables Nacionales de Pastoral Juvenil, Región México -Centro América, realizado en Santa Ana, El Salvador, nos hemos reunido para discernir el ser y quehacer de la Pastoral Juvenil en nuestros países, en actitud de oración, escucha y fraternidad.
En estos días, impulsados por la fuerza del Espíritu Santo e iluminados por el ejemplo de nuestro Pastor y Mártir Monseñor Oscar Arnulfo Romero, motivados a “caminar con Jesús para dar vida a nuestros pueblos”, hemos reflexionado sobre el pasado, presente y misión de la Pastoral Juvenil, tomando como punto de partida la vida de nuestra juventud y su protagonismo en la construcción de la Civilización del Amor.
Fascinados y encantados de ver y escuchar las alegrías y esperanzas de la juventud que anhelan ser Discípulos auténticos de Cristo, al mismo tiempo hemos escuchado noticias que entristece nuestro corazón juvenil e interpela nuestro ser como cristianos, por lo que deseamos compartir estas experiencias con ustedes queridos jóvenes de nuestra región:
- Constatamos que la vida de la juventud es amenazada por la cultura de muerte reflejada en la violencia, la pobreza extrema, el narcotráfico y el crimen organizado, todo esto hacen de nuestras vidas un mundo cada vez más vacío. (DA 444)
- Rechazamos todo atropello a la vida, a la dignidad de la persona, manifestada en la falta de políticas que favorezcan el desarrollo integral de los jóvenes y les obliga a emigrar, por no encontrar en nuestros países las oportunidades para una vida digna.
- Advertimos la presencia de empresas nacionales y transnacionales con acciones peligrosas para la naturaleza y para nuestros pueblos, especialmente las ocasionadas por la minería y algunos aspectos de la agroindustria y petroleras.
- Instamos a nuestros gobiernos a garantizar el futuro de la juventud en nuestros países, que pongan su mirada y sus esfuerzos en este sector mayoritario de la población, no para utilizarla como objetos de mercado electoral, sino como sujetos de desarrollo humano y social para el bien de nuestros pueblos.
- La juventud demanda de los gobiernos y de la sociedad acciones concretas que garanticen: una educación de calidad que asegure la formación integral del joven y que erradique el analfabetismo; la inserción del joven en el mundo laboral con garantía de sus derechos; políticas que respeten la vida de la juventud y el combate de la violencia en todas sus formas.
- Levantamos nuestras voces en contra de quienes con acciones indebidas impiden la libertad religiosa, asaltando lugares sagrados, evadiendo el diálogo, la corrección fraterna y la tolerancia.
Creemos que los jóvenes estamos llamados a defender la Creación de Dios, asumiendo nuestro discipulado misionero. Jesús nos impulsa a transformar nuestra realidad como agentes de cambio y sujetos activos en los contextos políticos, económicos, eclesiales y sociales, con una conciencia crítica y participación ciudadana.
Hacemos un llamado a los jóvenes para que se dejen fascinar por Jesús así como lo presenta el Evangelio, a asumir su actitud ante Dios, su Padre, tener sus sentimientos de amor y compasión hacia los más necesitados.
Alentamos a los jóvenes a obtener más protagonismo juvenil en la sociedad, iluminados por la Doctrina Social de la Iglesia que nos enseña los caminos a seguir y las líneas de acción para dar respuesta, como Cristo, a los problemas y realidades temporales ya mocionadas anteriormente.
Pedimos a nuestras autoridades eclesiales reafirmar de manera afectiva y efectiva la opción preferencial por los jóvenes, a través de acciones concretas, que ayuden a dinamizar la Pastoral Juvenil.
Agradecemos a la Pastoral Juvenil y demás miembros de la Iglesia Salvadoreña, gente maravillosa que nos han acogido con mucho entusiasmo y alegría durante estos días de encuentro.
Como los discípulos de Emaús que retornan a Jerusalén, después de reconocer a Jesús, volvemos a nuestros países caminando con Él, para dar vida a nuestros pueblos, pedimos a Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de la Juventud y Emperatriz de América, que nos cubra con su santo manto.
Santa Ana, El Salvador, 21 de enero del 2012.
Participantes en el X Encuentro de Responsables Nacionales
de Pastoral Juvenil, Región México -Centro América.
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